Quienes tenemos mascotas, nos llevamos sorpresas de vez en cuando, con el comportamiento de éstas, ante determinadas acciones o a las faltas de ellas, como, por ejemplo, no darles su comida a la hora que ellos están acostumbrados y, de alguna manera, nos lo hacen saber.
Fue el caso de uno de estos dueños de firulais, quien conversaba animadamente con un amigo, hermano o quien sea, cuando el su perro, aparentemente con la pluma parada porque se le había pasado su hora de comida, le “recordó” amablemente al perla de su “humano”, que estaba de cháchara, sin acordarse de él (pobrecito).
“¡Hasta qué hora te espero!”
Y como lo dije, algunas mascotas sacan a relucir su genio de variadas formas, y esta no fue la excepción, porque, ante tamaño olvido, el can agarró un tarro plástico y con un lanzamiento certero, le voló -literalmente-, la jeta a su dueño, cuando éste conversaba animadamente.
La escena fue tan surrealista, que el amigo se apretaba la guata riéndose, mientras el “agredido” se revisaba por una posible herida. ¿El can?, lo miraba fijo, como diciéndole “avíspate poh awe-boldo”, y esperaba pacientemente su comida.
El registro, al parecer, quedó grabado en una cámara de seguridad, y en él se aprecia toda la escena, como sacada de una película freak… risas incluidas, y con el perro con la cola bien parada, exigiendo su comida.
