Los pulpos sufren demencia después de tener sexo, tal como lo lee. Estos machos caen en un estado demencial después de hacer guagüitas con su pareja.
Así lo comprobaron estudios científicos que trataban de entender qué sucedía con los pulpos que después de la luna de miel parecían como perdidos, desorientados, confundidos; incluso dejan de comer y se comportan de forma errática, como si la vida ya no tuviera sentido.
Los investigadores descubrieron que se debe a la “glándula óptica“, quizás de ahí viene lo de la vista… que efectivamente les provoca un envejecimiento prematuro y eventualmente la muerte.
La extraña vida de los pulpos
Los estudios también demuestran que son uno de los animales más inteligentes del planeta. Son capaces de recordar, establecer relaciones, crear tácticas, resolver problemas y los más místicos incluso los relacionan con las capacidades adivinatorias. Dicen que los brujos y brujas de verdad no comen pulpo, por respeto a los grandes maestros…
Se camuflan y se esconden, pero no todo es felicidad. Igual es triste nacer pulpo.
Tu papá se volvió un demente que anda vagando por los mares y tu mamá dejó de comer y se empezó a mutilar los tentáculos hasta que muere antes de que nazcas. Una verdadera tragedia griega.
Son la encarnación del dicho “sacar fuerzas de flaqueza”. Crecen solitos, aprenden muchas cosas y repiten la historia de sus padres, y así generación tras generación.
¿Se acuerda del pulpo “Paul”? Seguramente él todavía no era papá.
