El Desfile del Orgullo LGBTQ+ en Auckland, Nueva Zelanda, estaba en su peak de colores, glitter y alborozo cuando un grupo religioso decidió hacer su propia performance a lo “machomen”, y no precisamente para apoyar a la diversidad. Los integrantes del Destiny Church, una organización cristiana conservadora, se metieron de lleno en el evento y armaron su propio show: un haka de guerra en plena marcha. Sí, de esos que hacen los equipos de rugby, pero versión “diosito no aprueba esto” .
Súper machos cristianos
Los manifestantes, todos vestidos con poleras que decían “MAN UP”, rompieron las barricadas policiales en Ponsonby Road y se metieron al desfile bloqueando el paso. Ahí, en plena calle, se mandaron un haka, la tradicional danza maorí que usualmente se usa para intimidar a los rivales o rendir honores.
El problema es que esta vez lo hicieron para frenar una marcha que buscaba visibilizar los derechos de la comunidad LGTBQ+. Claramente, no les resultó la movida, porque la poli los hizo quitarse de en medio, mientras la multicolor manifestación retomaba su paso.
El público no se quedó piola
Lejos de quedarse callados, los asistentes del desfile respondieron con aplausos y gritos, tapando los cánticos del grupo religioso. La tensión se sintió en el aire, pero la cosa no pasó a mayores.
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En resumen, una interrupción que salió al revés. El desfile siguió su rumbo, los religiosos quedaron para la historia como los que hicieron un haka en el peor momento, y Nueva Zelanda se suma a la lista de países donde la marcha del orgullo no pasa inadvertida.
¡Punto para la banderita de colores!
