A los 20 años, Matilde Gaete ya tiene mejor curriculum que muchos. Estudia Ingeniería en Física en la UC, pasó por la Advanced Space Academy de la NASA y ahora fue seleccionada para un programa brígido de entrenamiento de astronautas en Florida.
Pero eso no es todo. También es la mente de tras de Octa Aerospace, una empresa que hace nano satélites para que más gente pueda meterse en el mundo espacial sin ser Elon Musk.
De Hawking al sueño de ir a Marte
Desde cabra chica le tincó la ciencia. Un día encontró un libro de Stephen Hawking en un cajón de su mamá y ¡pum! Se obsesionó. Ahora quiere salir de la Tierra y ver la vida desde el espacio.
“Siempre me gustó, pero desde una mirada más teórica”, cuenta. Ahora, es mucho más real la cosa.
Ser astronauta en Chile: más difícil que encontrar palta barata
No todo ha sido fácil. Para empezar, todo lo espacial es gringo o chino, así que el inglés es clave. Además, por ser joven y mujer, más de alguno la ha mirado en menos.
“Llegaba a reuniones y pensaban que era para la foto”, dice. Pero la autoestima la tiene de acero y eso la ha llevado lejos.
En Chile, la falta de una agencia espacial también complica las cosas. Pero Matilde la tiene clara y quiere cambiar las cosas.
No quiere irse de Chilito
“Quiero abrir las compuertas para la exploración espacial en Chile. Tenemos gente seca, pero se terminan yendo fuera. Quiero que se queden”, asegura.
Su sueño sigue intacto: ver la Tierra desde fuera y hacer ciencia en el espacio. Si todo sale bien, en unos años podríamos tener a la primera chilena en Marte.
