El Very Large Telescope del Observatorio Europeo Austral (ESO), ubicado en la región de Antofagasta , logró media ni que hazaña cósmica única: capturar la explosión más “temprana y fugaz” de una estrella en la historia de la astronomía. Ni el Enterprise logró esa hazaña…
Cerquita
La protagonista es la supernova SN 2024ggi, sapeada el 10 de abril de 2024 por el profesor Yi Yang, de la Universidad de Tsinghua. Este suceso cósmico ocurrió en la galaxia NGC 3621 , dentro de la constelación de Hydra y a solo 22 millones de años luz de distancia de la Tierra. Eso, en términos astronómicos, es “cerca”.
Las primeras horas de explosión fueron clave. El VLT captó la aceleración de la materia desde el centro de la estrella, visible mientras la superficie era atravesada por el estallido. Por primera vez los caporales de la astronomía, pudieron observar simultáneamente la geometría de la estrella y la explosión.
Danza estelar
El astrónomo Dietrich Baade de la ESO señaló que este evento reveló la estructura del estallido desde el mismísimo inicio. Durante unas pocas horas, se pudo ver en detalle la increíble danza de la materia y la energía. Un verdadero baile en las estrellas.
Según Yang , “la geometría de estas explosiones aporta información fundamental sobre la evolución estelar y los procesos físicos que generan estos verdaderos fuegos artificiales cósmicos. ”Nunca antes se había logrado ver el instante más joven y veloz de una explosión estelar“, parló el científico.
Este avance no solo acerca la ciencia al público, sino que convierte la observación del universo en una experiencia emocionante y entretenida y nada menos que desde Chilito. en las instalaciones que la ESO mantiene en nuestro país, para el uso de científicos de todo el planetoide.
¿Se imagina si nuestro Sol se pega el medio cuetazo? Seguro, no se daría ni cuenta que cresta pasó. ¡Plop!

