El escalador estadounidense Alex Honnold, volvió a desafiar los límites del deporte extremo tras completar una histórica ascensión al Taipei 101, rascacielos de 508 metros ubicado en Taiwán, sin utilizar cuerdas ni arnés, en la modalidad Free Solo.
La escalada, que se extendió por cerca de una hora y media, fue seguida por cientos de personas que observaron con asombro cómo Honnold avanzaba por la fachada del emblemático edificio hasta alcanzar la cima, a pura mano limpia.
Valentía a metros de altura
Con este logro, Honnold se convirtió en el primer escalador en conquistar el Taipei 101 sin protección, sumando un nuevo hito a una carrera marcada por desafíos extremos y proezas que han redefinido los límites de la escalada a nivel mundial.
Este compadre es famoso por sus ascensos imposibles y por popularizar el Free solo a nivel global, vuelve así a consolidarse como una de lasfiguras más influyentes y audaces del deporte extremo contemporáneo.
Mucha altura y poca plata
Alex Honnold evitó revelar la cifra exacta que recibió por su histórica ascensión al Taipei 101, aunque fue claro al comparar la realidad económica de su disciplina con la de los deportes tradicionales. “Si lo pones en el contexto de los deportes tradicionales, es una cantidad vergonzosa. Los jugadores de béisbol consiguen contratos de unos 170 millones de dólares”, declaró el escalador estadounidense.
Según diversas especulaciones, Honnold ni siquiera habría alcanzado el millón de dólares por la hazaña y el monto recibido rondaría los 500 mil dólares, una cifra que contrasta con el riesgo extremo asumido durante la escalada sin cuerdas ni arnés.
“Lo haría gratis. Si no hubiera un programa de televisión y el edificio me diera permiso, lo haría porque sé que puedo y sería increíble. No me pagan por subir al edificio. Me pagan por el espectáculo. Subo al edificio gratis”, concluyó Alex.
