En Países Bajos, un simple helado logró lo que pocos productos consiguen, dar la vuelta al mundo en cuestión de horas. La imagen era irresistible, un cremoso helado de limón exhibido junto a una caja de paracetamol, con la promesa implícita de curar el dolor de cabeza y la temida resaca después del carrete.
La broma viral
Todo ocurrió en 2016, en el pequeño pueblo de Oudenbosch. Detrás de la idea estaba Jan Nagelkerke, panadero y dueño de una heladería local, quien decidió hacer algo distinto en plena temporada de carnaval, cuando la fiesta abunda y al día siguiente también los dolores de cabeza.
Su ocurrencia fue preparar un helado sabor limón y anunciar que cada porción contenía 500 mg de paracetamol, la misma dosis que una pastilla común. El limón ayudaba a disimular el sabor amargo del medicamento y la caja exhibida en la vitrina hacía el resto…
Bastó una fotografía para que las redes sociales explotaran entre sorpresa, memes y debate.
Lo que muchos no sabían
Aunque la historia se compartió como si se tratara del remedio perfecto contra la resaca, hay un dato clave que cambió todo. El helado jamás fue elaborado para el consumo real ni se vendió al público. Fue una acción humorística pensada únicamente como espectáculo durante el carnaval.
Las autoridades sanitarias neerlandesas recordaron que mezclar medicamentos con alimentos sin autorización está prohibido y puede representar un riesgo para la salud. Así, el famoso “helado de paracetamol” no fue más que una jugada ingeniosa de marketing que, aunque cada cierto tiempo vuelve a aparecer en internet como si fuera una novedad recién salida del congelador.
