Un joven australiano, llamado Daniel Jackson, decidió crear su propio país y ser el presidente de la “República Libre de Verdis”, un peladero entre Serbia y Croacia.
El chiquillo tenía harto tiempo libre cuando descubrió que estaba este terreno en disputa en la frontera de los países y al lado del Danubio azul, el río que cruza varios países de Europa. El habilosito inventó bandera, pasaporte y hasta hizo su propia constitución.
El terreno tiene 51 hectáreas, inicialmente tuvo 14 ciudadanos y hoy ya son 400 con una lista de 15.000 interesados en obtener la nacionalidad.
El caso fue agarrando vuelo y, en octubre de 2023, Croacia lo expulsó y declaró “un peligro para la seguridad del país”, por lo que el joven, hoy de 20 años, “preside el país desde el exilio en Inglaterra”.
El problema es que le prohibieron la entrada de por vida y el acceso a Verdis es solo por mar desde Croacia. Su otro vecino, Serbia, ha sido más amable y el presidente Jackson se da sus vueltas por la capital, Belgrado, bastante seguido.
El líder del segundo país más pequeño del mundo después de El Vaticano, se gana la vida como diseñador digital de Roblox.
Por algo se empieza…
